LA UNIVERSIDAD LIBRE Y SUS VENENOS


LA UNIVERSIDAD LIBRE Y SUS VENENOS

 

 

Somos militante de la causa universitaria. Reivindicamos una Universidad libre, autonómica, democrática y con una vocación científica y académica indeclinable al servicio de Venezuela. La Universidad es por naturaleza anti poder y anti gobierno, aunque por ley, la obligación del Estado venezolano es financiarla. Algo que hoy hace a regañadientes y a su más completo arbitrio.

Hoy la relación Estado-Universidad es conflictiva, se encuentra rota y pasa por unos reacomodos bajo el signo de lo precario. El actual régimen en crisis las tipifica, a las universidades históricas: UCV, ULA, LUZ, UC y UDO, como agentes de la contrarrevolución que merecen ser doblegadas y desconocidas. Algo que actualmente está sucediendo a través de una intervención sigilosa, no decretada, pero en curso, utilizando hábilmente a los mismos universitarios atizando sus miserias y contradicciones alrededor de los intereses subalternos que medran en los campus universitarios.

El Estado de Derecho en Venezuela es una completa ficción, y en los microcosmos universitarios, también ocurre otro tanto. ¿Dónde está el veneno? Sin lugar a dudas que se encuentra repartido y en dosis muy variables. Veamos algunas contradicciones de ésta mutua relación destructiva entre el régimen y las universidades. No sin antes mencionar que el tema es prisionero de la ideología y no de las razones.

El principio de la Autonomía universitaria es constitucional, aún así el gobierno bolivariano lo ha vulnerado, una y mil veces. No sólo a través de la asignación presupuestaria, impuesta unilateralmente, sino a través del Plan de la Patria en forma de Convención Colectiva desconociendo históricos derechos laborales alrededor de la defensa del salario de los universitarios. Igualmente, ha permitido que se eternicen en los predios universitarios unas mismas autoridades y sus clientelas políticas atizando el canibalismo en torno a intereses contrarios a los fines académicos. La muerte de la universidad venezolana no es una figura poética, es una realidad palpable y medible, por su nula capacidad de respuesta en hacer ciencia. Sólo un dato: 17 libros fueron los que publicó la Universidad del Zulia en el año 2014.

Todo esto lo sabe el régimen, y no hace nada por corregirlo, siendo quién financia y manda, porque desde el caos y los conflictos se controlan a las universidades. ¿Es que acaso la OPSU no sabe de los nuevos ingresos de personal administrativo y obrero? Una burocracia parasitaria cuya utilidad es medida porque representan votos. ¿O es que los organismos de seguridad del Estado ignoran de las mafias que hacen vida en nuestros campus universitarios? La Autonomía ha sido vaciada de todo su especial significado.

La Autonomía no es un instrumento para que los universitarios hagamos lo que nos da la gana, por el contrario, es la garantía de preservar nuestra identidad libertaria y crítica para cumplir con nuestras metas académicas sin el incordio del poder que mediatiza. De igual forma, hacia lo interno, la mejor forma de reivindicarla es a través del cumplimiento tácito y justo de nuestras normas, reglamentos y leyes sin subterfugios de ningún tipo.

Los universitarios no podemos cobijar ninguna manifestación de corrupción. Su sola sospecha contradice el espíritu universitario. El Ministerio de Educación Superior está en la obligación de auditar nuestras cuentas y en revisar que nuestros procesos administrativos siempre sean transparentes. ¿Pero cómo se puede ejercer la contraloría de parte de un régimen que la opinión pública nacional e internacional reconoce como corrupto y cuyas cuentas obviamente no terminan de cuadrar? ¿Cómo es que el régimen procura “la democratización de las universidades” suspendiendo sus elecciones? O, ¿Cómo es que se alienta el modelo de universidad servil y paralelo al vigente, representado por la UNEFA y Bolivariana, donde las autoridades son militares e impuestas a dedo, no existen las representaciones gremiales y los profesores son sub-pagados, sin nombrar la deficiente calidad educativa?

Estas contradicciones y muchas otras más dictan la pauta en éste tema cargado de hipocresía. La vigencia de la universidad libre y democrática, a pesar de sus debilidades actuales y desviaciones, es la que seguiremos reivindicando en contra del actual proyecto hegemónico. Los gobiernos pasan, mientras que las universidades quedan, persisten y se renuevan.

ANGEL RAFAEL LOMBARDI BOSCAN

@lombardiboscan

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